lunes, 29 de diciembre de 2014

Babywarm: envases innovadores para alimentos infantiles

La demanda de alimentos que se preparan en el mismo envase ha aumentado considerablemente en los últimos años, lo que ha abierto la puerta al desarrollo de nuevos productos en el mercado de alimentos infantiles.

El proyecto Babywarm, realizado por el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) junto con el Centro Tecnológico del Juguete (AIJU) y financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial de la Generalitat Valenciana (IVACE), a través de los Fondos europeos FEDER de Desarrollo Regional, se ha iniciado este año y finalizará en 2015.

El objetivo del proyecto es la creación de envases innovadores para alimentos infantiles que sean autocalentables (conocidos como alimentos on-the-go o OTG )  o que puedan ser calentados por microondas (alimentos ready-to-eat o RTE) y que se describen a continuación:
  • Envase autocalentable: para niños de 0 a 3 años y que como indica su nombre, no requiera una fuente de energía externa para ser calentado.
  • Envase optimizado para el calentamiento por microondas: capaz de reconstituir un menú infantil para niños de 3-6 años y que tenga más de un compartimento (para verdura, pasta, etc.).  El calentamiento deberá ser homogéneo en todo el producto y tendrá lugar a temperaturas moderadas y seguras. 
Los dos envases serán evaluados por expertos para validar el producto, ver su utilidad  y las posibilidades de su incorporación en el mercado.

                                                        

Fuente del Centro Tecnologico del Juguete (AIJU). 
Fuente del Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE).

Tecnología de microondas frente al hongo Monilinia

El hongo del género Monilinia y principalmente las especies Monilinia laxa, Monilinia fructigena y Monilinia frutícola provocan la moniliosis o podredumbre parda de los frutales. Esta enfermedad constituye un problema importante en las especies frutales de hueso, como el melocotón, ya que provoca daños durante la fase de cultivo, en el periodo de post-recolección, conservación y comercialización.

En la comercialización es donde se produce el mayor conflicto ya que el consumidor rechaza el producto, lo que conlleva pérdidas económicas. A pesar de ello, no existen estudios acerca del desarrollo de la enfermedad postcosecha ni hay un 
producto fitosanitario autorizado por la UE que se pueda utilizar en esta etapa.




El proyecto 'La podredumbre parda del melocotón en postcosecha: epidemiologia, control y valoración económica de las pérdidas ocasionadas por la enfermedad tras la recolección' desarrollado por investigadores del IRTA dentro del subprograma Patología en Poscosecha está financiado por el MICINN y recibió una cofinanciación en el marco del Programa FEDER de Cataluña 2007-2013. Además, cuenta con la colaboración de la Universidad de Lleida.


El objetivo inicial del proyecto, dirigido por Josep Usall, era desarrollar protocolos de limpieza y desinfección con diferentes productos o tratamientos y observar la eficacia de las microondas y radiofrecuencias en el control postcosecha de Monilinia.


Actualmente, los investigadores han comprobado que la utilización de microondas para calentar la fruta logra eliminar el hongo, de modo que si el melocotón viene infectado del campo y lo sometes a este tratamiento, no se pudrirá. Este calentamiento, que se probó en frutas de distinto tamaño, peso y con distintas fases de infección del hongo, se lleva a cabo durante menos de un minuto y con la fruta sumergida en agua para que el efecto sea más rápido y se evite el daño en la pieza.

El IRTA pretende que las centrales de fruta puedan incorporar este sistema en su línea de clasificación en un futuro.


                                


Fuente para amplicar información.
Información del proyecto I y II.
Información del hongo Monilinia en el Instituto Navarro de Tecnologías e Infraestructuras Agroalimenarias.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Diseñan un robot capaz de alimentar de forma individualizada en granjas porcinas

La empresa zaragozana Exafan, dedicada a la construcción y equipamiento de granjas, ha desarrollado junto con el Grupo de Investigación en Agricultura de Precisión, Agrótica y Agrotecnología de la Universidad de Lleida, un robot que se encarga de alimentar de forma individual a cada cerdo según sus necesidades (estado de salud, por ejemplo) y rendimiento. Además, el gobierno canadiense ha colaborado a través del departamento Agriculture and Agrifood Canada.

                                         La eficiencia alimentaria y la reducción del impacto medioambiental integrados en una tecnología innovadora para el sector porcino

El responsable del proyecto y profesor de la ETSEA de Ingeniería Agraria, Jesús Pomar, explica que el sistema disminuirá el coste de alimentación (al evitar el consumo excesivo de proteína) y la producción de residuos contaminantes. Se estima que el consumo de proteína y fósforo se puede reducir entre un 20 y un 32% y que el nitrógeno  y fósforo de los purines se podría reducir de un 25 al 40% .Todo ello conllevaría un ahorro de entre 4 a 7 euros por cerdo cebado, dependiendo del valor de las materias primas. 

La universidad de Lleida y Exafan han firmado un contrato de licencia tecnológica para fabricar 30 prototipos para granjas experimentales y de investigación. Se cree que a mediados de 2015 el modelo final esté disponible a nivel nacional e internacional. 

Países como Canadá, Francia o Inglaterra ya se han interesado por este proyecto.
                                     


Fuente de la Universitat de Lleida.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Proyecto OPTOBIO: gafas biodegradables a partir de residuos de la industria del zumo

El proyecto OPTOBIO, en el que han colaborado los centros tecnológicos AIDO, AIMPLAS y AINIA con el apoyo del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) y del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), ha desarrollado un material biodegradable que puede ser utilizado para la fabricación de monturas de gafas.

Este bioplástico (PHB) se obtiene a partir de fermentaciones microbianas de subproductos y residuos de la industria del zumo.

¿Cómo se llevó a cabo el proyecto?

El Instituto Tecnológico de Óptica, Color e Imagen (AIDO) se encargó de exponer las características que debía tener el material para fabricar monturas y posteriormente verificó que fuesen adecuadas.

AINIA se encargó de la optimización del proceso mediante la identificación de los microorganismos capaces de sintetizar el biopolímero y las condiciones de crecimiento óptimas.

El Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) llevó a cabo la incorporación de aditivos que mejorasen las funciones del biopolímero en cuanto a flexibilidad, resistencia mecánica y rayado.

Su aplicación se está estudiando en otras industrias como las del envase y el embalaje o la automoción.

           

Fuente de AIMPLAS para ampliar información. 
Fuente de AINIA para ampliar información.
Fuente de AIDO para ampliar información.

FACUA critica algunos aspectos del Reglamento 1169/2011

FACUA, una organización no gubernamental, sin ánimo de lucro y dedicada a la defensa de los derechos de los consumidores, destaca los elementos negativos que presenta la nueva norma sobre etiquetado (Reglamento 1169/2011):
  • Hasta diciembre de 2016 no será obligatorio el artículo 9, apartado 1, letra l) de la reglamentación. Este apartado es relativo a las medidas por cada 100 gramos o mililitros del valor energético, las grasas, las grasas saturadas, los hidratos de carbono, los azúcares, las proteínas y la sal.
  • No es obligatorio para los productores informar de la presencia de ácidos grasos hidrogenados o trans
  • Las bebidas alcohólicas que contengan más del 1,2% en volumen de alcohol están exentas de ofrecer la información nutricional y la lista de ingredientes. 
  • Los alimentos no envasados están exentos del etiquetado nutricional.
  • Los alimentos con un envase inferior a 25 cm² no tendrán obligación de facilitar la información nutricional.
  • Los alimentos con un envase inferior a 10 cm ² no tendrán obligación de facilitar la información nutricional ni la lista de ingredientes.
FACUA cree que el principal motivo de estas medidas es la presión que ejercen las multinacionales alimentarias sobre las autoridades europeas, lo que supone un perjuicio para el consumidor y un beneficio para el sector alimentario.


Fuente para ampliar información.

lunes, 22 de diciembre de 2014

El CTIC-CITA y el proyecto Sinphos

Uno de los principales problemas de los embutidos crudo curados son los precipitados de fosfato, que pueden aparecer durante toda la vida comercial del producto, por lo que el fabricante no puede comprobar si el producto lo desarrollará más adelante. Estos precipitados provocan una desconfianza en el consumidor porque suele confundirlos con la presencia de levaduras y bacterias. 

                                                                 

El proyecto Sinphos, desarrollado por el Centro Tecnológico de la Industria Cárnica de la Rioja junto al Centro de Innovación y Tecnología Alimentaria de La Rioja (CTIC-CITA), pretende prevenir y reducir la formación de cristales de fosfato, mohos y levaduras en la superficie de los chorizos en sarta.

                    | CTIC - CITA

Entre las medidas que se han estudiado se encuentran el control de las etapas de formulación, procesado y conservación. Para ello, el proyecto se dividió en dos etapas.

En la primera etapa se estudió la relación entre la formación de cristales y factores como: pH, humedad, temperatura y tipo de envasado, entre otras. Se observó qué condiciones favorecían y cuáles desfavorecían la aparición de cristales y se hizo una serie de recomendaciones para los productores.

En la segunda etapa se desarrolló un sistema que utilizaba agua electrolizada antes y después del proceso de embutido y cuya funcionalidad ha sido probada en chorizo de sarta para la aparición de precipitados de fosfato,mohos y levadura.

Fuente para ampliar información.

CONNECT4ACTION: proyecto para impulsar los alimentos innovadores

A pesar de la evolución de la tecnología, el diseño de productos y la comercialización, la mayoría de los nuevos productos no se comercializan con éxito, con una tasa de fracaso del 70-80% en Europa. Esto supone una pérdida económica importante para el sector.

El proyecto CONNECT4ACTION, dotado con fondos europeos e iniciado en 2011 y finalizado en noviembre de 2014, tiene como objetivo mejorar la comunicación y el intercambio de conocimientos entre los científicos y los consumidores ya que el éxito de las innovaciones depende de la aceptación de los consumidores, por lo que es importante conocer sus necesidades y preferencias para el desarrollo de la tecnología de alimentos y la comercialización.

                                                   consumerscientist

CONNECT4ACTION cuenta con siete módulos de formación para estudiantes o profesionales del sector que incluyen una serie de recomendaciones para aplicar en las distintas fases del desarrollo de tecnologías y productos innovadores, entre otras cosas.

Además, cuenta con un foro de debate  y con información recopilada mediante dos revisiones bibliografías: la primera acerca de la comunicación entre los distintos departamentos de la empresa (I+D y marketing) y la segunda enfocada a todo lo externo a ella, como consumidores y otros interesados (minoristas, políticos). 

Fuente para ampliar información.
Fuente para descargar PDF con información adicional del EUFIC.